Second Chance To Live
Staff
Clima


Últimos temas
» No me peguen ;___;
Lun Sep 07, 2015 6:31 am por Kanade Tachibana

» Kiefer University [Afiliación normal]
Dom Ago 04, 2013 2:17 am por Invitado

» Resident Evil: Undeath
Lun Jul 29, 2013 10:38 pm por Invitado

» Fairy Tail The World {Normal}
Miér Jun 19, 2013 11:53 am por Invitado

» Fairy Tail The World {Normal}.
Miér Jun 19, 2013 11:47 am por Kei Ryuruko.

» Alguien vivo que quiera ROL :D?
Jue Mayo 09, 2013 9:32 pm por Takukan

» alguien quiere ser mi amigo?(no tengo amigos T.T)
Miér Mayo 08, 2013 6:04 pm por Takukan

» Henka Secret School (afiliacion normal)
Vie Abr 26, 2013 2:44 am por Invitado

» Neko Dimension {Normal}
Jue Feb 14, 2013 1:36 pm por Invitado

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 15 el Vie Feb 27, 2015 11:48 pm.
Facebook

Pearl S. McMonagle -> ID.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Pearl S. McMonagle -> ID.

Mensaje por Pearl S. McMonagle el Jue Abr 05, 2012 8:11 pm

Nombre y apellido: Pearl {Pearly} Sweetheart McMonagle.

Edad: 17 años.

Especie: Neko.

Residencial: del Cielo.

Tendencia: Heterosexual.

Sexo: Femenino.

Nivel de Educación: Preparatoria.

Trabajo: Estudiante.

Descripción Psicológica: Aunque sea la más pequeña de tres hermanos, Pearl sabe que su familia es…diferente. Pese a que sus hermanos mayores intentaron amortiguarle la muerte de su madre, la explosión fue tan fuerte que hasta con esos cuatro añitos con los que contaba por aquel entonces se dieron cuenta de lo que había acontecido. Por lo tanto, intentaron dejar de ocultarle las cosas y simplemente relatarlas de manera que ella, a su corta edad, pudiese entenderlas y no la hicieran estar triste. Es por ello por lo que adora tanto a sus hermanos, pues son lo único que le queda en el mundo.

Con respecto a su hermano John, no hay más palabras para describir lo que Pearl sentía por él que admiración y profundo afecto. Siempre se mostraba sereno ante las relaciones difíciles y sabía qué decir en todo momento o si es mejor no decir nada; se quedaba fascinada cuando la sentaba en sus rodillas y le contaba los cuentos y aventuras que una vez mamá les contó a él y a Mila. Él sabía que era la que más la echaba de menos a pesar de haberla conocido mucho menos tiempo que todos los demás integrantes de la familia y ahora que tampoco estaba su padre, intentaba actuar como un padre para ella, sobreprotegiéndola, cosa que a veces molestaba a la muchacha, ya que estaba en la edad de crecer, hacer travesuras y cometer sus propios errores para poder aprender de ellos.

Para él siempre tenía una sonrisa, le era imposible ponerle mala cara incluso cuando estaba de mal humor. Solía ser a quien recurría cuando estaba triste, ya que aunque no le contaba las cosas de chicas (pues eso era labor para su hermana.), él nunca preguntaba qué ocurría, simplemente la abrazaba y le daba un beso en la frente como si no hubiera mañana, sabiendo que era lo único que la pequeña rubia necesitaba.

En cuanto a su hermana Mila, eran tan diferentes como parecidas a la vez. Ella era perfeccionista y con un sentido de la justicia enorme, algo retraída y no le gustaba saltarse las normas; mas se parecían en que las dos son muy dulces, sinceras y valientes, como para no serlo después de todo lo acontecido en su vida. Sin duda, Pearl mantenía fe ciega en su hermana mayor desde que nació seguramente, y aunque no la admiraba como a John, ya que era a la única persona que admiraba junto a su padre, era la persona en la que más confiaba en este mundo, sabía que no podría vivir sin ella.

La solía regañar cuando hacía travesuras, ya que para su hermana las normas eran de las cosas más importantes. También la frenaba cuando se pasaba de extrovertida a su criterio y es la que solía decirle que esos animales que piensa que existen seguramente no son más que habladurías y que regresase a la tierra lo antes posible. Pearl esto lo entendía, pues su hermana lo pasó increíblemente mal con la muerte de su madre y posteriormente con la de su padre. Se lo contaban todo entre ellas, no había secretos.

Con respecto a Aracne, la viuda de su padre y la que era su tutora legal, es que no la podía ni ver delante y menos sabiendo que le asesinó. En un principio le tenía mucho, mucho miedo, pero después se fue envalentonando, hasta el punto que son sus propios hermanos la que la tranquilizaban e intentaban que no dijese nada que la pudiese enfadar, ya que saben que podían acabar muertos los tres.


Estudios:

Pearl, a pesar de su corta edad y ser un poco cabeza loca, es una chiquilla muy centrada en sus estudios. Lucha por ser algo en la vida y salir de la pobreza en la que viven ella y sus hermanos, ya que sabe que sólo ella es responsable de lo que pueda hacer en un futuro. Inteligente, perspicaz y observadora, aunque muchas veces un tanto vaga, cosa que hace que a veces vaya con los deberes sin hacer a clase, mas siempre estaba detrás su hermana Mila para obligarla a hacerlos y regañarla. Además, la pobre no daba abasto, ya que John también era un poco vago al respecto. Ahora que no están, es una vaga absoluta.

Sus asignaturas favoritas son Matemáticas y Biología, ya que cree que son las más útiles para lo que alberga ser de mayor. ¿Que qué quería ser? Pues Médico, para poder curar a todas las personas que lo precisasen y así servir de algo.

En cambio, las asignaturas que más aborrece son Plástica y Física, ya que realmente no le sirven para mucho en cuanto a lo que quería estudiar y tampoco le causan mayor interés, todo sea dicho. Sencillamente, cree que son más que prescindibles y no es la primera vez que la sorprendieron durmiendo en clase.


Amigos:

Digamos que si de algo sabe Pearl es de ser una buena amiga, una muy buena amiga. No hay nada que ella más valore que la amistad y la familia. Desde muy pequeña, no tuvo la oportunidad de relacionarse con chicos y chicas de su edad, no hasta que entró a estudiar en preparatoria y pudo por fin conocer lo que era la amistad. Siempre había estado a la vera de sus hermanos y sin duda alguna, son los mejores amigos que tiene, ya que los tres saben todo de todos…bueno, todo no, pero sí la mayoría de las cosas. La vida le ha enseñado a ser leal, valiente y luchadora, por lo que con los amigos esas cualidades están implícitas.

Es un poco confiada, desde bien pequeñita ha dicho que en un primer momento confía en todas las personas y su palabra, empezará a desconfiar cuando le den motivos para ello. En cambio, si también te ganas su confianza, será la mejor aliada que puedas tener a tu lado, no te abandonará ni te fallará nunca así se esté muriendo, no se apartará de tu lado si así lo necesitas. Quizás uno de sus mayores defectos es que no mira nada para ella misma y todas las veces para los demás, sin darse cuenta que si ella no puede sostenerse a sí misma, los demás tampoco podrán sostenerse en ella.

Piensa que la confianza es un cristal que después de roto puede volver a pegarse, pero nunca queda igual y saca la misma conclusión respecto a la amistad. Se toma las relaciones afectuosas muy enserio y es muy cariñosa y buena con quienes se lo ganan a pulso.

Amable y gentil con todo el mundo de primeras, idónea compañera de bromas al ser tan traviesa e hiperactiva, no para quieta un segundo y no duda en saltarse las normas que no cree necesarias; están ahí para romperlas,¿no?

No le gusta nada que discriminen a los demás o que los traten mal sin conocerlos, así que suele estar con las personas más dispares que puedas encontrarte en el castillo. Piensa que es fantástico que todos seamos diferentes. Eso sí, ser diferente y especial no significa ser arrogante, hipócrita, altanero, mentiroso, liante, frívolo e imbécil, por lo que si eres un típico altanero, probablemente te la tenga jurada desde que te conozca, ya tuvo bastante con una mafiosa en casa.

Amores:

El apartado menos complicado en la vida de Pearl. ¿Por qué? Muy fácil, porque es casi imposible de encandilar con cualquier primer encanto. Si un chico es guapo, lo admitirá; si tiene porte, lo admitirá; cualquier virtud que tenga, la admitirá; pero también admitirá cada defecto.

Tampoco va a negar que le importa el físico, porque, ¿A quién no?. Pero si cree que no lo es todo en una persona, que es un pequeño porcentaje para llegar a cogerle aprecio después de varias experiencias vividas y así comenzar a aceptar su personalidad.

No quiere una persona fogosa o innovadora en su vida, para ello puede tener amistades, si no alguien al que quiera estar a su lado y que le diga lo que piensa en cada momento, que no se calle nada, alguien que si prefiere ir con otras personas lo suelte sin más. Una persona que cuando la bese ella sepa que no será el último beso, que lo da por pura hormona o porque le parece guapa; alguien que logre aceptar su personalidad tanto como ella lo haría con la suya, que entienda sus reacciones y que no le de quebraderos de cabeza, pero que defienda sus principios si así lo cree. Alguien que se preocupe lo justo, que si tiene celos no los oculte. Por ello, ha preferido cerrar este apartado por un tiempo, ya que sabe de sobra que a su edad, no suele haber muchachos con estas cualidades y que se dejan llevar más por las hormonas que por otra cosa.

Ante todo, una relación estable y que le aporte la seguridad que a veces pierde, no dulce, no tierna. Lo único que quiere es quien la trate como un igual y que cuando la mire a los ojos no busque estrellas o estúpidos sueños, solo la luz que emanan y que vea que en él sí tiene confianza.


Odios:

Quien mira mal a Pearl, definitivamente sabe escoger a sus enemigos, para bien o para mal. Nadie querría tenerla en el bando contrario, simplemente porque es capaz de lo que uno pueda imaginarse y más, bastante más. Si tiene que ser violenta lo será, no le importa siempre que así lo sienta. Es en el único ámbito de su personalidad en el que se permite ser impulsiva y algo pasional, puesto que el punto de espontaneidad que le da lo sentimental a los enfrentamientos es lo que realmente la hace salir victoriosa de todos. Sí, jamás a perdido una pelea, sea física o verbal.

También hay que decir a su favor que no suele meterse en líos o simplemente, pasa de ellos, cosa que no hace con los problemas que hay en su vida. Pero si le buscas las cosquillas, quizás no se las encuentras a la primera vez, pero tarde o temprano acabarás haciéndolo y te arrepentirás al instante de haberlo hecho. No tiene término medio a la hora de actuar con impulsividad, puesto que en la cuestión de odio no se considera una persona prudente en absoluto.

Si buscas a alguien compasivo, te has equivocado de persona. Cuando dice que hace algo, lo hace, símbolo de una gran determinación. Si tiene que admitir errores, los admite, como suele hacer con todo en la vida. Es tan sincera, que aun consciente de que la mentira la puede salvar de un aprieto, prefiere decir la verdad. No por parecer buena ni nada por el estilo, si no porque lo que vivió de pequeña la hizo ser así. Y no va a cambiar.

Descripción Física:

[size=12]Altura:
164 cm.
Peso:
45 kg.
Complexión:
Delgada.
Color y tipo de Piel:
Suave y tersa, de aspecto frágil y pálido.
Color de Ojos:
Turquesa intenso, con vetas más oscuras conforme se acerca a la pupila.
Color y estilo de Pelo:
Larga melena de color rubio claro. Lacio, mas tampoco sin volumen, se suele electrificar bastante. A temporadas lleva flequillo, otras simplemente se lo retira con una horquilla.
Marcas Distintivas:
Un lunar en la cadera izquierda.
Descripción General:
Es una chica guapa, ¿Para qué negarlo? Casi todos los muchachos que la conocen suelen decir que tiene unas facciones bastante atractivas, pero claro, su carácter no es que ayude demasiado. Se mantiene en forma, a parte de porque le gusta, porque hace deporte asiduamente, aunque rara vez deja ver que lo está, prefiere mantener todo lo que concierta su vida personal al margen. Cree que el aspecto en una persona no es lo más importante, así que no entiende por qué debería enseñar su cuerpo por ahí. De cabello más bien rubio, aunque tirando a albino, largo. Lo suele peinar bastante informal, no le gusta pasarse horas y horas arreglándose, simplemente un poco de agua, pasar el peine, dos coletas y se acabó; para ello compensa con todos los prendedores que lleva. Posee ojos de un color turquesa tan cristalino que es hasta frío, por lo que su mirada contribuye a que sea alguien falto de expresión cuando no sonríe. Nariz bastante chata y labios no precisamente carnosos, pero tampoco demasiado finos. Su sonrisa, aun no viéndose demasiado, es bonita y su dentadura está bastante bien colocada; nunca llevó aparato dental. Es una chica media-baja también, al menos para lo que viene a ser la media por regla general.

Poder:
{#} Obviamente puede transformarse en gato. Esto es debido a que en su anterior vida era su animal favorito.
{#} Poder de convicción. Nadie sabe cómo lo hace pero acaba convenciendo a todo el mundo.

Debilidades:
Todos sus defectos tienen algo de virtud y todas sus virtudes tienen algo de defecto, ya que no todo es absoluto y también depende de la cantidad, que si no es justa puede ser ambos extremos, tanto demasiado poca como excesiva. Digamos que al ser tan impredecible y quizás con cambios de humor ligeramente más bruscos de lo normal, es comprensible no lograr a entender lo que pasa por su cabeza en un momento dado y ello hace que las demás personas a veces se vuelvan locas para intentar encontrarle una explicación razonable a su comportamiento. Quizás se pasa de sincera, pues aunque eso es una buena cualidad, el tacto de Belladona es más bien pequeño y reconoce que en ocasiones se pasa un poco diciendo las verdades, sabe que tiene que pulirlo.

Es una muchacha sincera, a la que le gusta decir lo que piensa a la cara y jamás, jamás dirá cosas malas de alguien a sus espaldas; es lo suficientemente valiente como para decírselas mirándole fijamente a los ojos. Además, no se da por vencida en nada y siempre que toma una decisión sigue con ella hasta el final, reconociendo su error si es que se equivoca o saboreando el triunfo con humildad si es que tiene razón. El ser tan impredecible además la hace una persona peculiar, que puede o despertar toda tu curiosidad o parecerte odiosa, por lo que ese aspecto de su personalidad mantiene a ralla a la gente que ella no desea que se le acerque por lo general.

Armas:
{#} Un navaja. No sabe ni utilizarla, pero bueno.
{#} Una ocarina con la que consigue imitar bastante bien los sonidos animales, para camuflarse si es preciso.
{#} Una honda de pastor. Se trata de una cuerda con un engrosamiento en el medio, donde se coloca una piedra y se le da vueltas, para lanzarlo hacia el objetivo y derribarlo.

Gustos:
{#} El fútbol, por supuesto.
{#} Las espinacas. Es su verdura favorita.
{#} Los gatos. Para ella son unos animales maravillosos.
{#} Los helados. De cualquier sabor.
{#} La ropa muy vistosa y colorida.
{#} Cocinar. Debe ser de lo poco que se le da bien junto a cantar.
{#} Sentarse en un lugar tranquilo a componer.
{#} Conocer a nuevas personas.
{#} La música, sobre todo el rock.
{#} Las historias de miedo, aunque luego no duerme por la noche.
{#} Dormir la siesta.
{#} El chocolate amargo.
{#} Los platos salados. De pequeña comía la sal a puñados.
{#} Los adornos para el pelo. Cada día unos diferentes.
{#} Sus cascos para escuchar música.
{#} Creer en animales inventados.

Disgustos:
{#} El flamenco y el reggaeton. Debe ser la única música que no le gusta.
{#} Bailar, porque lo hace igual que un pato.
{#} La remolacha. No puede ni verla.
{#} Las palomas. Les tiene mucha fobia.
{#} Que se rían de ella, es más orgullosa de lo que a veces piensa.
{#} Los sabores demasiado dulces o picantes.
{#} La natación. No sabe nada y le tiene pánico además.
{#} El chocolate blanco.
{#} Que la obliguen a estudiar.
{#} Madrugar.
{#} Los gruñones.
{#} El aroma a coco.
{#} Llevar gafas. Las necesita para leer porque es hipermétrope –ve más de la cuenta-.

Muestra de Rol:
[url= http://angelbeatsrol.foroperu.org/t546-escribiendo-prueba-de-pearl#2979]Aquí.[/url]

Familia:
Aracne Wycombe -> Madrastra. -> Única que sigue viva.

Historia:
-Y…¡Gol!¡Gol, señores!¡Mike McMonagle raudo como el propio esférico!¡Surca el cielo como una pluma!¡Es ligero!¡Es veloz!¡Es invencible!-era lo único que podía escucharse en todo el campo, mientras los seguidores de los Rayos de Kenmare vitoreaban a su buscador estrella, el cuál hacía ya unos cuantos años que jugaba en el equipo y gracias al cuál, habían podido entrar otra vez en la liga entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Todos volvían a sentir las “K” en sus pechos y sus corazones estaban más verdes que nunca-.

El moreno alzó su mano con semblante triunfal, de expresión dura pero a la vez amable, cosa que hacía a las féminas enloquecer; él sólo tenía ojos para una aun así. Con ese tanto, ya tenían casi asegurado el partido, sólo faltaba que su compañero consiguiese el penalti y tenía plena confianza en él. Descendió la mirada ligeramente y buscó su mirada azul entre toda aquella multitud, esa que lo derretía por dentro, esa que quizás, tan sólo quizás, heredase el hijo que estaban esperando. Pero no la encontró donde siempre solía sentarse, había dejado en su lugar un hueco vacío y frío; aquello no era lo mismo sin ella.

-¡McMonagle!¡McMonagle!-escuchó gritar a pleno pulmón desde la lejanía, haciendo que sus orbes verdosos descendiesen hasta la hierba del campo, del mismo color. Su entrenador le observaba también, con las mejillas arreboladas de lo que parecía haber sido una rápida carrera y la respiración entrecortada, jadeante. ¿Qué ocurriría? Aquel hombre no llamaba a ningún jugador durante el partido al menos que fuese estrictamente necesario. Por ello, decidió no hacerle esperar más y corrió todo lo que pudo hasta su persona, quedando a su altura a pesar de ser notablemente más alto-.

-¿Qué ocurre, señor?-cuestionó con total cortesía, leyendo un brillo especial en los ojos de aquel hombre, al menos intuía que nada malo era lo que tenía que revelarle-.

-McMonagle…su mujer está dando a luz.-no necesitó más que la entonación de su apellido para saber que tenía que abandonar el partido y correr a todo lo que le dieran las piernas, por lo que se bajó de un salto del césped, la dejó en medio del campo y se dirigió a la salida como alma que lleva el Diablo, bajo la atónita mirada de todos los espectadores. Eso sí, con una sonrisa de oreja a oreja-.

Mas, por desgracia, cuando llegó a la unidad médica que había apenas a doscientos metros del recinto de juego, su mujer yacía inconsciente sobre una camilla debido al esfuerzo y una comadrona sostenía en sus brazos a no un bebé, sino dos. Sus orbes por ende se abrieron de par en par con absoluta sorpresa y aunque en un primer momento detuvo su carrera, después la retomó con muchísima más fuerza. Al acercarse a aquella desconocida mujer no hizo falta palabras, ella se puso justo en frente y le mostró a ambos retoños, durmiendo plácidamente, también agotados. El pitido de final de partido sonó a escasos metros, indicando que finalmente su compañero sí había conseguido el penalti, mas Mike ya no escuchaba nada que no fuese el lento respirar de aquellos pequeños soplos de vida. Creyó que sería el día más feliz de su vida y así sería, hasta que después de tres años existiese otro de las mismas características. Su existencia no podía ser más perfecta.

John y Mila, así se llamaban sus mellizos. Crecían deprisa y eran tan activos que Mike y Phoebe, su mujer, a veces creyeron no poder dar abasto con ambos. Traviesos, escurridizos e incansables, así eran los pequeños McMonagle, siempre al lado de sus padres. Aprendían deprisa, tenían mucha curiosidad por todo lo que les rodeaba y sin duda alguna eran inteligentes y las pillaban todas al vuelo, nunca mejor dicho. Por ello, cuando cumplieron tres años fueron ellos los que le dijeron a su padre que su madre esperaba otro niño, ya que el pobre hombre era algo corto en lo que concernía tales asuntos.

Se pasaron todo el embarazo mimando a su madre, les hacía una ilusión inmensa tener una hermanita o hermanito y solían ir con ella al trabajo por las tardes para ayudarla y que no se cansase, aunque por la mañana tenían que acudir a la escuela. Mas ese mismo año decidieron que sería mejor impartirles clases en casa, ya que el pequeño John se dedicaba a hacer volar los muñecos de las niñas para asustarlas y Mila no se demoraría demasiado en también profesar sus notables travesuras.

Tras siete meses y medio de embarazo, Phoebe se puso de parto. Tan prematuro el nacimiento, muchos pensaron que la criatura perecería por el esfuerzo, mas no fue así. Nació una niña sana y fuerte, de cabellos muy rojizos y ojos azules como el cielo. Cuando su padre la contempló a la par que toda la familia, se miraron unos a los otros y no dudaron en el nombre que le pondrían, se llamaría Pearl.

Los mellizos no podían ser más felices con una nueva hermanita con la que jugar, aunque a veces entre los tres estresaban a su madre ya que al ser tan pequeños, demandaban cosas cada dos por tres. Su padre tampoco podía pasar mucho tiempo en casa, ya que al ser un profesional del fútbol, tenía que entrenar muchas horas diariamente. Aun así, los primeros seis años de la vida de la pequeña Pearl fueron tranquilos y felices junto a su familia, aprendiendo de sus hermanos travesuras, de su madre imaginación y de su padre valentía.

No fue hasta un fatídico cinco de Abril cuando, estando ayudando a su madre en el trabajo, salieron un momento a comprar una chocolatina para calmar el hambre de media mañana, ya que aquel día comerían tarde. Cogida de la mano de su hermano, el cuál le estaba relatando el último partido de su padre con afán y a la vera de su hermana, la cuál le rebatía al mismo muchos argumentos sin sentido, se encaminaron hacia la tienda con total normalidad, parecía que iba a ser otro rutinario día.

Pum. John instantáneamente cubrió a la pequeña Pearl y a su melliza Mila con los brazos, no le hizo falta mirar hacia atrás para saber que la explosión les alcanzaría. Un pequeño corte en su hombro, no mucho más, pero fue el primero que intuyó que algo iba mal. La primera en mirar hacia atrás fue Mila, que se quedó blanca al cerciorarse de lo que ocurría.

-¿Qué ha pasado?-preguntaba la más pequeña de los tres, confundida, notando un dolor intenso en su tobillo. Al verlos tan serios a ambos, se quiso deshacer de la seguridad de sus brazos, los cuáles no la permitían ver nada. En un principio ninguno quiso dejarla, pero llegó un momento en que no pudieron contenerla más. Ante ella, de la clínica de su madre sólo quedaba el recuerdo y el cuerpo sin vida de la misma, yacía en una esquina, magullado y repleto de hollín.-¡Mamá!¡Mamá!-gritaba sin ningún efecto en ella, esperando que se despertase por fin y fuese ella quien la abrazaba, era demasiado pequeña para entender lo que había ocurrido. Su hermano la apretó contra sí con más fuerza y su hermana le acarició el pelo con cariño, mirando a John mientras ambos lloraban en silencio, tenían que ser fuertes por Pearl-.

-No llores, pequeña, mamá está bien…mamá está bien…-la voz de la niña se quebraba al ser consciente de lo que estaba admitiendo, notando la mano del joven muchacho asir con firmeza la suya. Ya no sentían el bullicio de la calle, tampoco las sirenas ni la aglomeración de la gente; su madre había muerto justo delante de los tres, nada importaba ya-.

Su padre entró en depresión nada más conocer la noticia y se pasó mucho tiempo encerrado en la habitación los meses siguientes, intentando hacerse cargo de sus hijos pero con un enorme pesar encima. Le parecía imposible el hecho de que su amada ya no estuviese con ellos y que los tres pequeños tuviesen que haber presenciado semejante atrocidad. Y las cosas no hacían más que empeorar.

Su entrenador, después de pocos meses, le dijo que debería de volver a casarse, ya que era muy malo para la reputación que querían que mantuviese aquello de ser viudo y que le quitaría el puesto si no lo hacía, a pesar de ser su mejor jugador. Y no quería que se casase con quien él quisiese, no, si no con una conocida periodista, Aracne Wycombe, que tenía fama de estricta y no tener corazón. En un principio se negó, mas después vio la oportunidad de que sus hijos volviesen a tener a alguien que quizás con el tiempo pudiese hacerles sentir parecido a como los hacía sentir su madre, protegidos, aunque sabía que Phoebe nunca podría ser reemplazada. Aunque tenía esa fama, pensó que toda mujer debía de tener un instinto maternal y ya que estaba interesada sabiendo que tenía tres muchachos, no debía ser tan mala como la pintaban.

Sí, todo fue muy bien en un principio. Cuando comenzaron a verse y a salir era una mujer encantadora, que parecía querer mucho a sus niños y los ayudaba en todo lo que podía, aunque ellos no se fiaron de ella desde un principio, sobretodo John, que a día de hoy aún no le ha perdonado a su padre que osase querer reemplazar a su madre. Mila notaba algo extraño en aquella mujer, así que mantuvo mucho las distancias desde un primer momento y Pearl…Pearl le tenía verdadero pánico. Era muy buena con ellos cuando estaba su padre u otras personas delante, pero cuando estaban los cuatro solos era un infierno. Incluso alguna vez se hizo pis del miedo que le tenía, sobretodo porque ese año sus hermanos empezarían la escuela y ella a veces se tendría que quedar sola con aquel monstruo.

No tardaron en casarse, boda a la que su hermano se negó a asistir, ya que era el único que no le tenía miedo a Aracne; mas Mila y Pearl asistieron por temor a que les hiciese algo malo, a ellas, a su hermano y a su padre. Después de aquel día, empezó el verdadero infierno. Cuatro años de agonía.

Los Rayos de Kenmare habían decaído demasiado en el último año, ni siquiera se habían clasificado para la liga. Muchos de sus antiguos compañeros habían abandonado el equipo y los que habían sido fichados hacía escaso tiempo no sabían conexionarse entre sí, por lo que los entrenamientos eran un verdadero caos y el entrenador había dejado de pagarles. El año siguiente, sus mellizos tendrían que comenzar la escuela otra vez, en secundaria año y ni siquiera tenía dinero para poder pagarles libros y túnicas de segunda mano. Además, Peral también comenzaba aquel año el colegio seriamente y a pesar de tener los libros de sus hermanos mayores, también debía de gastar en material escolar y uniformes.

Llegó pues el momento en que la viperina lengua de Aracne le quiso obligar a decidir entre mantenerla a ella y mantener a sus hijos, cosa que Mike no dudó y dijo que ya podía ir cogiendo la puerta e irse porque de sus hijos no lo separaba nadie. Aquella temible mujer montó en cólera y desenfundó la pistola revelando su verdadera identidad, la cuál había mantenido oculta a todo el mundo desde un inicio; era una mafiosa. Al conocer esto el padre de los muchachos, quiso defenderse pero no fue lo suficientemente rápido debido a la sorpresa para protegerse. Un gran estruendo hizo bajar a los hermanos del piso de arriba y se encontraron el cuerpo sin vida de su padre junto a Aracne, llorando lágrimas de cocodrilo.

Cuando llegaron las autoridades relataron lo que habían visto y las conjeturas que habían sacado de aquello, mas nadie les hizo caso al ser aún menores de edad y creyeron la versión de que a aquel jugador de fútbol se había suicidado debido a la profunda depresión en la que estaba sumido. Su custodia pasó a la señorita Wycombe, la cuál sólo la quería por la herencia, una cuantiosa cantidad de dinero que le vendría más que bien, mientras que los tres vivían en la miseria. Mas,¿qué hacer contra una mafiosa que amenazaba con quitarle la vida a tus hermanos si te revelas contra ella? Se sintieron terriblemente impotentes.

A partir de ese día comenzaron a ayudarla con todas las operaciones de narcotráfico, ya que si no cualquiera de ellos podía morir. Mila actuaba de camello, mientras que Pearl desempeñaba la función de distracción, gracias a lo que aprendió a cantar y tocar la guitarra. Mas la promesa que se habían hecho en un principio fue resquebrajada cuando John le plantó cara a Aracne. Esta los reunió a los tres en una habitación y los ató a sendas sillas, completamente amordazados. John frente a sus hermanas, las cuales no paraban de llorar. Primero un pie, luego una mano, la piel a tiras…fue torturado hasta desangrarse delante de ellas. La siguiente fue Mila, a la que utilizaron como blanco de cuchillos, perforándole todo el cuerpo. Cómo no, la última fue Pearl.

A ella la fustigaron hasta que su espalda era tan sólo un matojo de músculos ensangrentados, mientras no podía parar de llorar e intentar rebelarse contra quien había asesinado a lo que más quería en el mundo. Le cortaron las muñecas y la dejaron desangrarse lentamente entonces, explotando el refugio y huyendo impunes.

Origen: H2S04 – Blonde Blossom.

Imagen:
Pearl:

Pearl S. McMonagle
Neko
Neko

Mensajes : 15
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 05/04/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Pearl S. McMonagle -> ID.

Mensaje por Kanade Tachibana el Jue Abr 05, 2012 11:57 pm



~Kanade Tachibana~


Invitado lee las reglas antes de hacer la ficha~

Kanade Tachibana
Tenshi
Tenshi

Mensajes : 635
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 08/04/2011
Edad : 20
Localización : Heaven~

Ver perfil de usuario http://angelbeatsrol.foroperu.org

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.